Nuestro colegio se ha convertido durante unos días en el refugio de más de cien personas desalojadas por los incendios en los pueblos del valle del Tiétar. A través de la gestión del Ayuntamiento de Talavera de la Reina y con la colaboración de Protección Civil llegaron dos grupos. Por un lado, alojamos un campamento de niños y adolescentes que estaban en el Piélago, Navamorcuende, y que pronto pudieron volver a sus casas. Por otro, vecinos de pueblos del valle del Tiétar como La Adrada, Higuera de las Dueñas, La Iglesuela, El Real de San Vicente o Buenaventura, que precipitadamente tuvieron que dejar sus casas, han estado unos días en nuestras instalaciones. Para la comunidad religiosa ha sido una gracia enorme poder practicar la hospitalidad con personas tan buenas y tan agradables en esa situación de incertidumbre para ellas.


