Ruiz de Luna y la Compañía de María

El gran ceramista talaverano Juan Ruiz de Luna (1863-1945) fue una figura estrechamente relacionada con el colegio. Su valer polifacético hizo que, de diferentes maneras y ocasiones, su historia y la de la Compañía de María se entrelazasen.
Juan Ruiz de Luna Rojas procedía de una familia de modestos artífices decoradores en pintura, talla y escultura. Instalado en Talavera desde 1880 junto a sus hermanos Jerónimo y Emilio Herráiz de Luna, con ellos aprendió el oficio de pintor decorador hasta que, en 1885, se produjo la muerte de sus hermanos a causa del cólera. Este revés prácticamente le dejó en la ruina; sin embargo, Juan Ruiz de Luna supo mantenerse solo al frente del negocio y no dejaron de faltarle importantes encargos. Uno de ellos fue la decoración de uno de los locutorios del convento de las religiosas de la Compañía de María.
Esta sala está situada bajo el coro de la iglesia, pero sin comunicación con ella. Se cree que pudo ser sala capitular de los dominicos, aunque un manuscrito del siglo XVIII que se conserva en la Biblioteca Nacional habla de ella como lugar de paso del convento a la portería. Con la reforma que hizo del arquitecto Rabanal y Fariñas entre 1897 y 1899, se convirtió en locutorio, dividido por una reja para separar la comunidad religiosa de las visitas.
Pues bien, Ruiz de Luna recibió el encargo de hacer la decoración de la cubierta del locutorio. Para ello ingenió un trampantojo muy singular: simuló unas bóvedas de terceletes, a semejanza de las de la iglesia. De la columna central de granito y de las que se encuentran adosadas a las paredes dibujó unos arcos apuntados, que, pintados con sombras y luces, parecen tener relieve.

Bóveda de piedra de la iglesia y bóveda pintada en el recibidor, esta última realizada por Ruiz de Luna.
Fuente: Archivo ONS Talavera

Con esta ilusión óptica consiguió convertir el techo en una bóveda de crucería, creando una falsa sensación de profundidad, peso y solidez estructural donde no existe.

Nervios ficticios en el techo del recibidor del colegio Compañía de María, obra de Ruiz de Luna.
Fuente: Archivo ONS Talavera

La relación que tuvo Ruiz de Luna con la Compañía de María no acabó aquí. El colegio tenía como iglesia la que fue de los dominicos y en ella estaba el sepulcro de doña Catalina de Mendoza. En este sepulcro en arcosolio el famoso ceramista encontró la inspiración para sus obras más sublimes. Si Ruiz de Luna quería recuperar la cerámica renacentista, no iba a encontrar mejor modelo que en el sepulcro de la madre del cardenal Loaysa, obra del taller de Felipe Bigarny (1475-1543).
Este sepulcro fue el modelo tomado para el diseño del retablo de Santiago Matamoros (1917). El retablo cerámico fue realizado por Ruiz de Luna en el Alfar de Nuestra Señora del Prado, ayudado por escultores y sobre moldes de Francisco Pina. Actualmente se exhibe en el Museo de Cerámica Ruiz de Luna, en Talavera de la Reina. El retablo tiene el mismo tamaño que el sepulcro de doña Catalina: casi seis metros de alto y dos cincuenta de largo. En la composición sigue la misma estructura: arco de medio punto sostenido por dos contrapilastras con columnas abalaustradas y grutescos en las enjutas.

Sepulcro de doña Catalina de Mendoza y retablo cerámico de Santiago Matamoros. Este último es obra de Ruiz de Luna.
Fuente: Archivo ONS Talavera

El entablamento está decorado con un friso con cinco cabezas de querubines en relieve y en sus extremos, sobre los balaustres, los ángeles son sustituidos por doncellas. Sobre el entablamento se dispone un pedestal imitando el jaspe del sepulcro original y encima de este, el tondo con la Virgen y el Niño, custodiado por ángeles desnudos de cuerpo entero. Todo el conjunto se eleva sobre una predela decorada con un escudo.
Con este retablo dedicado a Santiago Apóstol, Ruiz de Luna obtuvo Diploma de Honor en la Exposición de Bellas Artes y Artes Decorativas de Madrid en 1920.

Retablo de Santiago, realizado en 1917 por Ruiz de Luna, que se conserva en el Museo de Cerámica Ruiz de Luna.
Fuente: Wikipedia

Ruiz de Luna volvió a tomar este modelo pocos años después, en 1929. Ese año hizo el retablo de Santa Leocadia, presentado en la Exposición Iberoamericana de Sevilla para el pabellón de Castilla la Nueva, y un banco alusivo a la provincia de Toledo para la plaza de España de Sevilla. Las piezas recibieron el Gran premio del Jurado y Medalla de Oro.

Pabellón de Toledo para la Exposición Iberoamericana de Sevilla, de 1929, obra de Ruiz de Luna.
Fuente: Archivo ONS Talavera

Posteriormente parte de los elementos estructurales del retablo de Santa Leocadia pasaron a ser el retablo del Cristo del Mar, en la antigua Colegial, hoy parroquia de Santa María la Mayor de Talavera de la Reina.

Capilla del Cristo del Mar.
Fuente: https://ruizdeluna.com/

Pero aún no se había agotado el modelo. De nuevo Ruiz de Luna lo tomó para otro retablo. En 1939 realizó el dedicado a Santa Bárbara, en la capilla de la Academia de Artillería de Segovia, que, aunque simplificado, mantiene los elementos más significativos: el arco de medio punto, las columnas abalaustradas, la decoración heráldica…

Capilla de la Academia de Artillería de Segovia.
Fuente: https://x.com/MADOC_ET/

Otro elemento de conexión entre el famoso ceramista y el colegio está en el zócalo de lo que llamamos “hogar”. En el año 1944 la fábrica de cerámica Ruiz de Luna, realizó una gran obra de azulejería para la Universidad de Valladolid. Se trata de los zócalos que cubren el vestíbulo y la escalera imperial de acceso a la planta primera. El motivo que usó para los zócalos es el de panel de cuatro azulejos con el “florón escurialense”, el mismo que tenemos en el colegio en el hogar.

Pasillo de la Facultad de Derecho de la Universidad de Valladolid y detalle del zócalo del hogar.
Fuente: Archivo ONS Talavera

Esta sala era el comedor de internas y tenía un zócalo de madera desde los tiempos de la primera madre superiora, la M. Carmen Saavedra. Después de la guerra civil fue sustituido por uno de cerámica, con el mismo motivo que luce la Facultad de Derecho de la Universidad de Valladolid.

Zócalo del hogar.
Fuente: Archivo ONS Talavera

Y, por último, no podemos olvidar todas las piezas de cerámica de Ruiz de Luna que se conservan en el colegio, fácilmente identificables por la marca de la media luna.

Jarrilla frailera decorada con el escudo episcopal de fray Hernando de Talavera, obra de Ruiz de Luna.
Fuente: Archivo ONS Talavera

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También podría gustarte...